BATALLA DEL PANECILLO - 7 de Noviembre de 1.812

 

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BREVE RESEÑA HISTÓRICA

Vencidas las fuerzas libertadoras en Verdeloma el 24 de Junio de 1.812, las fuerzas del Gral. Toribio Montes se enfilaron con dirección a Quito, el Tcrnl. Montúfar, jefe patriota, inicia los combates desde Riobamba con un contingente de 2.000 hombres sale al encuentro del realista Arredondo que en ese momento estaba acantonado en Guaranda intercambiando “un par de disparos” con las fuerzas del Tcrnl. Montúfar, en su huida el jefe realista peruano abandono una serie de pertrechos y armamento que a la postre servirían a las fuerzas libertarias.

Mientras esto sucedía en el Sur, en el Norte el jefe realista Miguel Tacón, capturaba una fuerza de vanguardia de las huestes libertarias, esta derrota sería a su vez revertida por Pedro Montúfar, que vencería a Tacón y que luego tomaría la ciudad de Pasto, que en ese tiempo constituía un enclave de vital importancia para el control realista de la Real Audiencia de Quito.

Pero a pesar de las victorias el avance realista se volvía a cada instante incontenible por lo que el Tcrnl. Montúfar decide replegarse hacia el Norte, a Quito con el fin de atrincherarse en la ciudad y resistir el ataque español.

 

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EL COMBATE

Llegado a Quito, Carlos Montúfar manda a construir una fragua en su hacienda del valle de los Chillos, con el fin de fabricar cañones pequeños para disparar municiones de piedra, Montúfar una vez instalada esta pequeña fundición manda a traer varias campanas de algunas iglesias de la ciudad ante la falta de bronce para la fabricación de los cañones en mención, finalmente, Montúfar llega a contar con 24 de estas armas y según relatan algunos autores con los restos del bronce fundido fabrican una especie de “granadas de mano”.

Solucionada la falta de artillería, Montúfar se enfrentaba a otro problema como lo era la falta de cartuchos para lo cual se requirió del concurso de toda la población y de toda la papelería disponible en la ciudad, porque de este material se fabricaban los cartuchos, finalmente y ante la escasez de balas el jefe patriota mando fundir todos los tinteros de plomo de Quito, que eran fabricados en este material, preparados de esta manera los quiteños aguardaron la llegada de los españoles.

El Gral. Montes llega hasta Chillogallo y, se encuentra con una fuerza armada desplegada en este sitio además, de una serie dispositivos defensivos en los ingresos a la ciudad exactamente en Chimbacalle, San Sebastián y, al otro lado, en San Diego y en el Panecillo, en donde Montúfar manda emplazar su artillería, desde donde disparaban “cargas de altura” con la intención de mantener lejos a los españoles del centro de la ciudad.

Ante esta estrategia el Gral. Montes resuelve tomar el cerro del Panecillo como la única forma posible para llegar a la ciudad, Montes da la orden y sus fuerzas inician la escalada del cerro alcanzando rápidamente la cumbre, desbandando a los artilleros improvisados a cargo del fuego de artillería y apoderándose de los cañones de Montúfar.

Montes decide fortalecer su posición en el Panecillo esperando el momento oportuno para atacar a la ciudad porque frente a el y sus tropas tenía una ciudad fortificada con barricadas en todas y cada una de sus casas y calles.

Mientras tanto el Tcrnl. Montúfar toma posición en la Plaza Mayor en espera del ataque del jefe español pero súbitamente el jefe patriota ordena el repliegue de fuerzas hacia Ibarra.

Montes saboreando su victoria entra a Quito el 8 de Noviembre de 1.812 encontrando una ciudad vacía que terminaría siendo saqueda por las tropas realistas; acto seguido Montes dispone al Crnl. Juan de Sámano perseguir a Montúfar que se había dirigido hacia Ibarra.

El Crnl. Sámano al mando de 600 soldados sigue a Montúfar y lo alcanza a la altura de Atuntaqui, pero al constatar que las fuerzas patriotas son superiores en número a la vanguardia realista por lo que Sámano decide entablar conversaciones con los patriotas que termina con la firma de un pacto de amistad.

Con esta estratagema el Crnl. Sámano consigue ganar el tiempo necesario para atrincherarse en San Antonio de Ibarra pero se ve rodeado por las fuerzas libertarias que en ese momento eran superiores a los realistas, el combate se prolonga hasta el anochecer cuando Sámano, que se encontraba fortificado dentro de la iglesia del pueblo, comienza a contemplar la posibilidad de pedir una tregua a los patriotas, pero una información falsa empieza a circular entre las huestes patriotas indicando la inminente cercanía de una fuerza de apoyo enviada por el Gral. Montes en auxilio de Sámano provoca la desbandada de los soldados quiteños.

Sámano recuperado casi milagrosamente persigue a los milicianos quiteños hasta Ibarra y Yahuarcocha en donde toma gran número de prisioneros entre ellos al Crnl. Francisco Calderón que es fusilado junto a otros patriotas “pacificando de esta forma los territorios de la Real Audiencia de Quito” y dando por terminado este período de la historia independentista del Ecuador.